11 de junio de 2007

ROSE MARIE REYES / STGO. CHILE / Diseño III / Sec. 02


Inmensidad de figuras y formas ornamentadas nos hablan de antigüedad, colores otoñales provocan la sensación de nostalgia, envolviéndonos y enviándonos a otra época, sacándonos de la realidad.

1 comentario:

Anónimo dijo...

HOLA ROSE MARIE
No podemos olvidar (nunca) que la Imagen se mueve con todas las operaciones dictadas por el cuerpo, participa de ella tanto la mano/ojo como la conciencia/realidad, esta en una serie de ecuaciones participa de cada lenguaje, con una finalidad. Lograr un sistema único de interconexiones entre la materia y la realidad. Pues bien entiendo como objetivo tu escape de esta. O el envio de otras miradas fuera de la realidad. Creo en tu pasión ya que la Imagen se crea así misma con ese mismo ímpetu, pero también ofrece direcciones múltiples –forma/luz/espacio- Con ellas se arman entre otros, la fantasía, la poesía, la lógica, el proyecto, la cultura y el discurso.
Cuando asumo tu imagen es cierto que escapo de la realidad, pero creo importante señalar que con el color solo salgo de esta por instantes. La pregunta es ¿Cómo nos envías fuera de la realidad por más tiempo? Yo diría que la expresión del croquis no es suficiente para determinar la forma, y la maquinaria necesaria para viajar lejos de lo real. En la primera imagen propuesta, no puedo dejar de pensar en una película, una un tanto añeja, pero no menos importante. Me refiero al Gabinete del doctor Caligari, es la primera en el genero del expresionismo, allí las formas se establecen desde interpretación subjetiva, no se sabe si se esta dentro de la realidad o fuera de esta. Los personajes enajenan sus particularidades, lo que veo es una verdad –pero fuera de la realidad- el escape de produce por la estilización de los decorados como si no importara que son de cartón, pareciera que se caen, penden de un hilo y solo son fijados por los personaje. Las luces son puntuales como de linterna, esa que nos asustaba cuando nos contaban un cuento de terror dentro de una carpa. Otras son fuertes, veladas y hacen resaltar la escena. Aquí lo interesante del expresionismo: las formas grotescas, agigantadas y deformadas como si la perspectiva no respetara al ojo. El engaño se traduce en un encuadre vertiginoso que se inclina como letra gótica, las cosas se paran pero de costado. Como maquetas mal pegadas. Las sombras que valen lo mismo que las formas que las originan son cortadas con un bisturí, la opacidad aparece mágica recortando a los personajes que se desdoblan del contexto deformado. Finalmente se sabe que todo no es real y de esta manera se constituye el viaje a un mundo que por cierto es en blanco y negro.
Prof: Alexis Díaz. UST Antofagasta-Chile

Saludos grandes.